Greenhouse

Greenhouse
Kamabai (Sierra Leona)

miércoles, 29 de junio de 2011

Freetown


Freetown es la capital de Sierra Leona, una ciudad puerto y centro comercial que podría afirmarse, es el área más rica de un país donde la pobreza hace estragos. Freetown es una ciudad capital que a la par de los extensos conflictos sociales, sobrevive de la mano del intercambio de mercancías y la exportación.

Actualmente la mayoría de los mercados está formada por libaneses y chinos. Es curioso ver una ciudad donde los precios de los productos que venden en las tiendas, superan por mucho el salario mínimo que al día, es capaz de cobrar un trabajador en Sierra Leona.
Una botella de alcohol puede llegar a costar no menos de 12 €, y al día, un trabajador, tiene un salario por 8 horas que no supera el euro y medio. ¿Entonces a quién va destinado este tipo de artículos? Sobre todo a las personas occidentales que trabajan en ONG´s y en African Minerals.

Nombrar que la empresa African Minerals están realizando infraestructuras en toda la parte central del país con el único fin de sobreexplotar los recursos minerales de las minas. ¿Y qué material sacan de las minas que resulte rentable invertir tanta cantidad de dinero en el país? Pues nadie lo sabe.
Freetown nació como una ciudad fundada por esclavos ingleses que retornaron a África liberados. Nacida como un asentamiento base controlada por los británicos, fue el punto de partida para una más de las aventuras colonialistas europeas del siglo XIX. La historia de la ciudad, es una sucesión casi permanente de conflictos de poder.
Freetown cuenta con un Aeropuerto Internacional (Lungi) al que yo llegué hace apenas un mes. Este se encuentra,  al otro lado de la ribera de la ciudad y para pasar hacia el otro lado se puede realizar de dos formas: por mar ó aire.  
Si tuviese que definir la capital, yo la definiría como un desorden desordenado. Muchas veces cuando una persona es desordenada, esto puede ser a los ojos del que le observa, puesto que esta persona puede saber donde se encuentra cada una de sus cosas. Pero ahora imaginar la situación en la que una persona diferente entra en el cuarto de otra persona que a simple vista parece desordenada y comienza a revolver todas sus cosas y a esconderle  otras. Cuando la persona vuelva a su habitación posiblemente encuentre todo muy desordenado, pues así es Freetown.
Es un cúmulo de personas, coches, motos, más personas y más coches, que circulan sin ningún tipo de dirección y jugándose la vida en cada paso que dan. En cuestión de 2 horas, que es lo que tardas en cruzar la ciudad en hora punta, puedes ver y escuchar de todo. Yo creo que el sonido es enloquecedor, por la cantidad de pitidos y ruidos que se pueden escuchar. Os puedo asegurar que no es una ciudad donde a mi me gustaría vivir.

Pero luego tienes una de las playas más bonitas que he podido ver nunca. Con un agua cristalina y calentita, que de verdad parece que estás en el paraíso. Eso es una de las cosas por las que merece la pena ir a Freetown, la mar.

Y como dice mi tía:” La mar, la mar, que gran tema para soñar”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario